734 EXPERIENCIAS
Cuéntanos tu experiencia

Mi imagen corporal

Última actualización: 
04 de Agosto del 2016

Algunas personas, después de superar un cáncer, se enfrentan con cambios en su cuerpo y en su imagen corporal. Estos cambios pueden ser consecuencia tanto de la propia enfermedad como de los tratamientos recibidos. El cáncer puede afectar a tu imagen cambiando la apariencia física, alterando o anulando el funcionamiento de algunos órganos o funciones de tu cuerpo o dañando tu autoestima.

Los tratamientos oncológicos han mejorado mucho en los últimos años, no sólo de cara a su efectividad, sino también para tratar de mejorar la calidad de vida del paciente y reducir las secuelas físicas y efectos secundarios.

 

¿Qué es la imagen corporal?

La autoestima se refiere a la medida en que nos aceptamos y valoramos. La autoestima es importante porque el hecho de sentirnos bien con nosotros mismos puede influir sobre nuestra forma de actuar. Una persona que tiene alta la autoestima hará amistades con facilidad, controlará mejor su comportamiento y disfrutará más de la vida.

La imagen corporal se refiere a cómo se siente una persona con su aspecto físico. Es la percepción y conocimiento que tenemos de nuestro propio cuerpo, de sus dimensiones, de las sensaciones que produce.

La imagen corporal es también la representación mental que tenemos de nuestro cuerpo y rostro. La sociedad, las modas, nuestra idea sobre la belleza o nuestra relación con los demás influyen mucho sobre nuestra imagen corporal.

En resumen, la imagen corporal es lo que vemos reflejado en el espejo cuando nos miramos y lo que sentimos y percibimos en nuestro cuerpo. Por eso, no es necesario que los cambios sean perceptibles o muy exagerados para que creen malestar. La interpretación o el significado que atribuyamos a los cambios influirán mucho en nuestro estado de ánimo. Por ejemplo, una cicatriz puede ser motivo de una gran tristeza y desánimo para una persona, mientras que para otra puede ser el símbolo de la lucha por la vida, de la batalla ganada al cáncer.

Generalmente nuestra autoestima y nuestra imagen corporal están muy relacionadas. Una pobre imagen corporal puede hacer que te sientas peor contigo mismo, disminuir tu autoestima, incrementar tu nivel de ansiedad y malestar, disminuir las relaciones que mantienes con los demás, etc.

 

¿Cómo puede afectar el cáncer a mi imagen corporal?

El cáncer y los tratamientos oncológicos pueden tener consecuencias importantes sobre la imagen corporal. Determinados tumores, la cirugía, la quimioterapia, la radioterapia, pueden tener como consecuencias indeseadas las cicatrices, la pérdida de un órgano importante (p.ej. la mama), la pérdida del cabello, alteraciones en la piel, linfedema, aumento o disminución de peso, etc. Algunos cambios serán temporales y desaparecerán tras los tratamientos, otros serán permanentes. Algunos serán imperceptibles para los demás, otros no.

Los cambios permanentes que más pueden afectar a la imagen corporal son aquellos derivados de cirugías tales como la mastectomía, colostomía, ileostomía, laringectomía, etc. Por otra parte hay otros cambios corporales que pueden afectar también a la imagen corporal y autoestima, provocando mayores daños en la misma, tales como la esterilidad, la pérdida de la voz, etc.

Cada persona reaccionará de forma diferente ante los cambios en la imagen, aunque en líneas generales suponen una nueva fuente de malestar y un nuevo proceso de adaptación. A algunas personas les cuesta mucho aceptar los cambios físicos, mientras que otras piensan que estos cambios no van a cambiar su personalidad ni estilo de vida.

Para conseguir sentirte mejor contigo mismo, puedes tratar de pensar que tu cuerpo sólo es una parte de ti. Tienes otras muchas facetas que  no van a cambiar a pesar de los cambios de imagen, como tu personalidad, tus aptitudes y conocimientos, tus habilidades, etc.

 

¿Qué variables pueden hacer más daño a la imagen corporal?

Fundamentalmente serán aquellas derivadas de la enfermedad y los tratamientos, tales como el órgano afectado, la situación y visibilidad de la alteración física y las limitaciones que dicha alteración conlleve. A ello se une las características de la personalidad.

El impacto psicológico que producen las diferentes alteraciones físicas depende en gran parte del órgano afectado y del significado que el paciente le otorgue. Por ejemplo, la mama es un órgano asociado a la feminidad, maternidad, belleza, etc. Si la alteración afecta a la cara, como en los casos de los tumores de cabeza y cuello, los efectos a nivel emocional también pueden ser muy dañinos. La cara, la expresión facial, tiene un papel fundamental en la comunicación y relación humana así como en el desarrollo de la propia identidad.

La visibilidad de la alteración física y el grado de deformidad determinarán también la intensidad de la reacción psicológica. Cuanto mayor y más visible sea la deformidad, más intenso será el impacto psicológico.

Las limitaciones para realizar determinadas actividades o funciones (p.ej. comunicación a través de la voz, alimentarse por boca, esterilidad, etc.) añaden un mayor grado de angustia y tristeza entre las personas que lo sufren.

 

¿Qué reacciones psicológicas son las más frecuentes?

Quizás el sentimiento más frecuente entre las personas que tienen alteraciones en la imagen corporal sea el miedo al rechazo por parte de las personas queridas, del entorno,… Como consecuencia, pueden evitarse las relaciones con los demás, incrementando la sensación de aislamiento y soledad del paciente.
En muchas ocasiones, se suelen evitar las relaciones sexuales por vergüenza, por miedo al rechazo de la pareja, por temor a no sentir lo mismo que antes, por no llegar “al nivel”, etc. 

Al acabar los tratamientos, muchas personas que han superado un cáncer quieren que su vida sea la misma de antes, quieren volver a vivir como si nada hubiera pasado. Pero si has sufrido un cambio permanente en tu imagen corporal, este cambio puede ser un recordatorio constante de la experiencia vivida. También, si te ves de forma distinta después del cáncer, puedes pensar que tu vida no será nunca volverá a ser la misma. Todas estas formas de pensar y de sentir, pueden afectarte a nivel emocional.

Pero es posible cambiar esta imagen y la forma de sentirnos ante ella. Necesitarás tiempo para adaptarte a los cambios de tu cuerpo, tiempo para ver cómo te sientes. Con el tiempo y con el apoyo de familiares, amigos y otras personas queridas, tu imagen corporal puede mejorarse. A ello también ayudará cómo te vayas adaptando a la vida después del cáncer.

Ante todo, debes saber que son muchas las cosas que puedes hacer por ti mismo y por tu imagen: cuidar tu aspecto físico, cuidar tu piel, pelo y uñas, elegir bien una peluca o una prótesis externa si la necesitas, usar lencería y ropa de baño adaptada y a tu gusto, y sobre todo, reflexionar y trabajar estos aspectos a nivel personal para que no dañen tu autoestima.

 

¿Cuándo debo pedir ayuda?

A veces los problemas de baja autoestima y de imagen corporal negativa no se pueden superar sin ayuda. Algunas personas después de superar un cáncer se deprimen, pierden el interés en las actividades y relaciones sociales, por las relaciones sexuales y de pareja, etc. Si te sientes así, te puede ayudar hablar con tus seres queridos y amigos, con otra persona que esté pasando o haya pasado por tu misma situación, con tu equipo médico, etc. También puedes encontrar ayuda en un psicólogo especializado, que te orientará para que puedas ir aceptando los cambios en tu imagen y autoestima.

Si tienes la sensación de que los cambios de tu imagen corporal y tu autoestima están repercutiendo negativamente sobre tu vida, lo más importante que puedes hacer es pedir ayuda

Regístrate es Fácil y Gratuito

X
Puedes iniciar sesión con tu nombre de usuario o con tu dirección de correo electrónico.
El campo de la contraseña distingue entre mayúsculas y minúsculas.
Cargando