734 EXPERIENCIAS
Cuéntanos tu experiencia

Mi autoestima

Última actualización: 
04 de Agosto del 2016

Es posible que en algún momento o circunstancia del proceso de superación de la enfermedad, tu autoestima se vea deteriorada como consecuencia de los tratamientos, de sus efectos secundarios, de los cambios en tu imagen corporal, de la incertidumbre ante el futuro, etc.

La importancia de la autoestima radica en que funciona como un motor en la vida: habla de nosotros, de cómo nos percibimos y comportamos y de lo que esperamos del otro. Es uno de los factores más relevantes para el bienestar personal y una clave para relacionarnos con nuestro entorno de una forma satisfactoria.

 

¿Qué es la autoestima?

La palabra autoestima está compuesta por dos conceptos, el de "auto" que alude a la persona en sí y por sí misma y "estima" que alude a la valoración. Por lo tanto la autoestima podría ser la valoración que una persona hace de sí misma. Sería el sentimiento de aceptación y aprecio hacia uno mismo, que va unido al sentimiento de competencia y valía personal.

Cuando la valoración que hacemos de nosotros mismos es beneficiosa se puede decir que tenemos una autoestima positiva, mientras que si es perjudicial nos hallamos ante una baja autoestima.

Las personas con alta autoestima se caracterizan por superar con mayor facilidad sus problemas o dificultades personales, ser más independientes, tener mayor facilidad a la hora de tener relaciones interpersonales, etc. Cuando tienes una autoestima alta, te sientes bien contigo mismo; sientes que eres capaz de dirigir o manejar tu vida; te adaptas con mayor facilidad a los cambios y circunstancias que te rodean y disfrutas con los desafíos que la vida te presenta; estás más preparado para abordar la vida de frente.

Por el contrario, las personas con una baja autoestima sienten mayor inseguridad, se sienten en mayor medida responsables o culpables de su situación y de sus problemas, etc. Cuando la autoestima es negativa, la salud se resiente porque falta la confianza para abordar los sucesivos retos que presenta la vida. Al faltar la confianza personal, disminuye la capacidad para enfrentarse a los múltiples problemas y conflictos que se presentan en la vida. Por otra parte, al faltar la confianza en uno mismo, difícilmente se fijan metas.

La importancia de la autoestima radica en que nos impulsa a actuar, a seguir adelante y nos motiva para perseguir nuestros objetivos.

 

¿El cáncer puede dañar mi autoestima?

La sociedad y la publicidad nos pide ser perfectos. Por eso cuando surge la enfermedad, cuando las cosas no salen como habíamos planificado, nuestra autoestima se resiente.

El cáncer y los tratamientos recibidos pueden dañar tu autoestima de varias formas:

  • Por los cambios en tu imagen (pérdida del cabello, aumento de peso, cicatrices, secuelas de la cirugía, pérdida de la mama…).
  • Por los cambios en tu independencia y estilo de vida (no poder trabajar todavía, cambio en el trabajo, deporte, etc.).
  • Por las consecuencias derivadas de los tratamientos sobre algún órgano o función determinada (fertilidad, habla, movilidad, etc.).

La presencia de alguna de estas consecuencias puede hacer que te sientas menos valioso, menos útil o menos atractivo. Esto genera sentimientos de inseguridad y puede provocar aislamiento, reducir las relaciones sociales, alejamiento de la pareja y de los demás, y en general, puede limitar tu actividad diaria.

Este daño es normal, es algo que les ocurre a muchas personas en tu misma situación. Pero no debes olvidar que la autoestima es algo que podemos trabajar y “reconstruir”.

Necesitamos aceptarnos como un todo, con límites y capacidades. Querernos sin condiciones. Sólo así sentiremos el aumento de la autoestima. Necesitamos valorar lo mejor de nosotros y lo menos bueno.

¿La autoestima puede cambiarse?

El proceso de formación de la autoestima se inicia desde nuestra infancia. En este proceso influye el entorno familiar, el contexto cultural, etc. Desde pequeños, interiorizamos una serie de creencias acerca de lo que se espera de nosotros. Estas creencias se van asumiendo y al llegar a la edad adulta se reafirman. Por eso es importante observarlos y revisarlos para tener conciencia de los modelos negativos que hemos interiorizado y así poder cambiarlos.

Regístrate es Fácil y Gratuito

X
Puedes iniciar sesión con tu nombre de usuario o con tu dirección de correo electrónico.
El campo de la contraseña distingue entre mayúsculas y minúsculas.
Cargando