734 EXPERIENCIAS
Cuéntanos tu experiencia

Linfedema

Última actualización: 
24 de Enero del 2013

El linfedema es la hinchazón del brazo de la zona que ha sufrido la intervención quirúrgica en relación a una insuficiencia linfática. Esta hinchazón se debe a la  acumulación anormal de líquido linfático. Se trata de un trastorno crónico y progresivo que no todas las mujeres intervenidas de cáncer de mama, a las que se les extirpa los nódulos o ganglios linfáticos axilares padecen.

Linfedema

Esquema del linfedema.

Los estudios existentes sobre la incidencia del linfedema indican que entre un 20 y un 30% de las mujeres intervenidas de cáncer de mama desarrollan un linfedema en el brazo y la mayoría lo hace durante el primer año tras la cirugía, sobre todo a partir del sexto mes, aunque puede aparecer en cualquier momento, incluso años después.

En la mayoría de los casos, produce pesadez, episodios de infección y/o deformidad estética. No hay que confundirlo con un problema estético ya que se trata de un problema de salud y como tal debe abordarlo un profesional capacitado para ello, en este caso es recomendable consultar con un fisioterapeuta especialista en este campo.

Linfedema precoz

Tras la cirugía aparece frecuentemente un edema posquirúrgico, localizado normalmente en el tórax y en la parte interna del brazo. Este edema puede reabsorberse bien espontáneamente bien con tratamiento fisioterapéutico, tras un periodo agudo o, por el contrario si no se ha aplicado tratamiento fisioterapéutico alguno y permanece tras haber transcurrido tres meses de la cirugía puede ser el inicio de un linfedema.

Linfedema tardío

Aparece tiempo después de la intervención. Se trata de la descompensación de un linfedema infraclínico (sólo apreciable en pruebas específicas del sistema linfático: linfoscintigrafías). Puede haberlo provocado una infección, una sobrecarga de actividad física, etc.

¿Por qué aparece el linfedema tras la cirugía de mama?

Son varios los factores que pueden influir, entre ellos los más importantes y comunes son:

  • Extirpación de los nódulos linfáticos axilares
  • Cirugía y/o radioterapia
  • Cirugía e infección postoperatoria
  • Obesidad
  • Falta de movilidad
  • Vida sedentaria
  • Exceso de movimiento o movimientos mal realizados
  • Prendas de vestir o joyas que compriman

¿Cómo se diagnostica un linfedema?

Cualquier mujer intervenida de cáncer de mama que detecte un aumento de volumen o alguna otra alteración en el brazo del mismo lado de la intervención, debe acudir a su oncólogo que le realice una exploración clínica exhaustiva y solicite cuantas pruebas estime oportunas, antes incluso de acudir a su médico y/o a su fisioterapeuta.

Si el diagnóstico médico es de linfedema, debe acudir entonces a un fisioterapeuta especializado para que tras la exploración y diagnóstico fisioterapéutico pueda adaptar el tratamiento a su caso concreto. Ya que el linfedema dependiendo de la forma clínica y de la evolución recibe un tratamiento u otro.

Cómo puede presentarse. Formas clínicas

El linfedema puede adoptar diversas formas clínicas:

  • Puede afectar a la totalidad del brazo invadiendo o no la zona del tórax.  Se denomina total. El total es estadísticamente más voluminoso y aparece más tarde que el distal.
  • Puede afectar sólo a la parte superior del brazo (del hombro al codo). Se denominan suspendido o proximal.
  • Puede afectar sólo al antebrazo y/o la mano. Se llama distal, es el menos frecuente aunque su aparición es de las primeras.

Evolución

El linfedema evoluciona tanto en tamaño como en dureza. La rapidez con la que evoluciona es variable.

En términos de aumento de volumen, la evolución es clara. Una vez aparezca el linfedema, su tendencia es aumentar. El linfedema es una patología evolutiva en términos de volumen.

En cuanto a la dureza, su evolución es la siguiente:

  • Fase líquida: el linfedema es blando y mejora si se deja descansar el brazo elevado durante un tiempo.
  • Fase fibrótica: el linfedema tiene zonas duras y no mejora con la elevación del brazo.
  • Fase grasa: el linfedema es duro y no mejora con la elevación del brazo. Puede haber cambios visibles en la piel.

¡CUIDADO!

Al disminuir la capacidad del sistema linfático en el brazo, se incrementa el riesgo de infección (linfangitis, erisipela). La infección siempre agrava el linfedema. Los signos y síntomas de la infección son: enrojecimiento de la piel de la zona (brazo y tórax), dolor intenso en la zona, aumento repentino de volumen y fiebre.
Si aparecen estas señales de alarma, acuda al médico para que le prescriba el tratamiento más adecuado

 

Regístrate es Fácil y Gratuito

X
Puedes iniciar sesión con tu nombre de usuario o con tu dirección de correo electrónico.
El campo de la contraseña distingue entre mayúsculas y minúsculas.
Cargando