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Cuidados específicos

Última actualización: 
04 de Agosto del 2016

Una vez finalizados los tratamientos oncológicos se deben seguir unas recomendaciones de cuidados específicos para la piel:

Hidrata de forma continua tu piel, utilice productos hipoalérgenicos, especialmente indicados para pieles sensibles.

Mantén una ingesta de líquidos adecuada (1.5-2 l/día).

La piel irradiada es más sensible que la piel normal a los efectos de las radiaciones ultravioleta (UV). Se recomienda la no exposición directa al sol durante el primer año tras finalizar los tratamientos.

 

En verano disfrutar del sol con seguridad. Recomendaciones básicas sobre protección solar

Tomar el sol puede ser muy agradable y tiene efectos beneficiosos sobre la salud, ya que influye en la fabricación de vitamina D, fundamental en la absorción del calcio, tan importante para el metabolismo del hueso. Pero hay que disfrutar del sol con total seguridad.

  1. El protector solar, utilizado correctamente, ayuda a disminuir el daño que la radiación ultravioleta provoca en la piel, pero no lo suprime radicalmente. Evita la exposición solar que sea innecesaria.
  2. Protege tu piel en cualquier circunstancia en la que te pueda dar el sol (no sólo en la playa o en la piscina) y no sólo en verano. Es también especialmente importante en primavera y otoño, épocas en las habitualmente no utilizamos los fotoprotectores.
  3. Durante las actividades al aire libre utiliza un protector solar de categoría alta (en zonas no irradiadas) y categoría muy alta (en zonas previamente radiadas). Aplícate antes de la exposición al sol y en cantidades suficientes. Para mantener la protección, repite con frecuencia la aplicación del producto especialmente tras una transpiración excesiva así como después de bañarte y secarte.

Para que estas cremas sean realmente útiles, es necesario aplicarlas sobre la piel bien seca treinta minutos antes de exponerse al sol, utilizando la cantidad suficiente para cubrir toda la superficie corporal expuesta, sin olvidar orejas y cuero cabelludo en caso de calvicie y haciendo hincapié en las zonas más expuestas, como cara y escote.
Evita la exposición solar entre las 12 y las 16h.

  1. El agua de mar, la arena de la playa y la nieve reflejan mucho la luz solar, incluso a la sombra. La piel recibe una cantidad considerable de luz ultravioleta, por lo que aumenta el riesgo de quemaduras. Protégete siempre antes de dicha exposición.
  2. La mejor protección es la ropa. Utiliza materiales naturales (preferiblemente algodón: camisetas, pañuelos, viseras de ala ancha…). Sombreros y gorras con visera para la cabeza y gafas de sol con cristales que absorban las radiaciones ultravioletas para los ojos.
  3. Se pueden encontrar fotoprotectores en forma de crema, leche, spray o gel, así como barras labiales. La diferencia entre los productos reside en el excipiente y no en el principio activo protector. Elige un producto de fácil aplicación y una absorción rápida que facilite la frecuencia de las aplicaciones.

Si has recibido radioterapia, recuerda que la piel irradiada es más sensible que la piel normal a los efectos de las radiaciones ultravioleta (UV). Se recomienda la no exposición directa al sol durante el primer año tras finalizar los tratamientos oncológicos.

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