737 EXPERIENCIAS
Cuéntanos tu experiencia

Piel bien hidratada durante el tratamiento

25-01-2017
Fuente: 
Propia

La piel requiere cuidados diarios para permanecer elástica, sana y suave. Protegerla del sol, hidratarla bien y limpiarla con un jabón suave son algunas de las claves. Pero, ¿qué ocurre cuando se comienza un tratamiento oncológico? Pues que hay que ser especialmente delicados y constantes con estos cuidados básicos, ya que la piel se vuelve mucho más sensible durante este periodo.

La mayoría de las personas tratadas con quimioterapia notan sequedad cutánea. La razón se encuentra en los fármacos utilizados que aceleran la renovación de la piel, provocando como consecuencia una dermis seca y agrietada. También puede suceder en las áreas de piel sometidas a la acción de la radioterapia. En ambos casos es  lo que se conoce como xerosis cutánea. En este estado cualquier roce o producto (incluidos los que se han usado siempre) pueden provocar enrojecimiento, alergias, descamación y heridas.

Cómo tratar la piel

En primer lugar es necesaria una hidratación suplementaria, a base de cremas emolientes  o que incorporen componentes que refuercen la barrera hidrolipídica (película a base de agua y grasa que protege la piel de bacterias y hongos). La higiene en estos casos es muy importante porque de ello depende, en buena parte, la absorción de los productos hidratantes que se apliquen.

Los productos que se usen han de ser lo más suaves y neutros posibles, con la mínima cantidad de detergentes y , a ser posible, sin perfumes, ni colorantes, ni conservantes. Por otro lado, es fundamental no descuidar la hidratación interna, bebiendo suficiente líquido en forma de agua, zumos naturales o infusiones.

Además se ha de tener mucho cuidado, en la ducha o en el baño, de no frotar la piel con cepillos o esponjas, secarla con suavidad y, por supuesto, no exfoliarla. 

Por otro lado es importante evitar todo aquello que favorezca su irritación, como:

  • Los masajes corporales (a menos que se realicen bajo prescripción médica).
  • Los drenajes linfáticos, salvo en el caso especial del linfedema.
  • Las limpiezas de cutis habituales, aunque sí se pueden hacer tratamientos de oxigenación de la piel, realizados por un especialista.
  • Cualquier tipo de roce debido a ropa ajustada, gomas de ropa interior, relojes, pulseras, brazaletes, etc.

Regístrate es Fácil y Gratuito

X
Puedes iniciar sesión con tu nombre de usuario o con tu dirección de correo electrónico.
El campo de la contraseña distingue entre mayúsculas y minúsculas.
Cargando